La presión que lleva el oxígeno más lejos.
La oxigenación hiperbárica consiste en permanecer en una cámara en la que la presión es mayor que la del aire que nos rodea. En INIDIUM trabajamos a 1,9 ATA: casi el doble de la presión atmosférica a nivel del mar.
Con más presión, el oxígeno que respiras no solo viaja unido a los glóbulos rojos: también se disuelve en mayor cantidad en el plasma, la parte líquida de la sangre. Así puede llegar con más facilidad a los tejidos.
Es un proceso tranquilo y gradual: la cámara se presuriza poco a poco, mantienes la presión durante la sesión mientras descansas y, al final, vuelve lentamente a la presión normal. Todo con supervisión de nuestro equipo.